Comparar la maniobra sin forzar
Comunicar si la llave funciona con la puerta abierta aporta información útil. Cuando la dificultad aparece al cerrar, también deben valorarse la posición de la hoja, el marco y la entrada de los puntos de anclaje.
Un síntoma puede tener varios orígenes
La sensación de resistencia no identifica por sí sola una pieza averiada. El bombín puede recibir presión de un mecanismo desalineado. Una revisión del conjunto ayuda a diferenciar desgaste, holguras y problemas de posición.
Dejar de insistir si la llave se deforma
Seguir aplicando fuerza puede acabar rompiendo la llave dentro. Evita utilizarla como palanca y no introduzcas productos sin conocer su compatibilidad con el cilindro.
Preparar una consulta planificada
Si todavía puedes asegurar el inmueble, indica desde cuándo ocurre y en qué movimientos. Una visita concertada permite valorar el alcance de los ajustes o recambios antes de que el cierre se bloquee.
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