Un cierre adaptado al tipo de ventana
La manilla, la posición de la hoja y el punto de enganche pueden producir síntomas parecidos. Saber dónde aparece la dificultad ayuda a orientar la consulta, sin atribuir toda resistencia a una cerradura averiada.
Describir la maniobra que no responde
Facilita el sistema de apertura y explica si falla el movimiento o la llave. La viabilidad del trabajo se confirma según el equipo y los recambios disponibles.
El trabajo depende del acceso y de las piezas disponibles. Antes de autorizar, consulta qué incluye la propuesta y cómo se comprueba el resultado.







